| LA IGLESIA CATÓLICA DE LOS VASCOS |
|
|
|
|
Valentín Briz 14.01.2010
Lo mismo que puede existir un mapamundi de Bilbao puede existir la Iglesia Católica del país vasco. Católica igual a universal. Que ocasión ha perdido el Sr. Bono para pedir desde el Congreso, capitaneando a los socialistas, tan amantes ellos de la justicia, que la iglesia vasca pida perdón por su alianza con el poder temporal. Que digo alianza, detentación de poder para poner la Iglesia al servicio nacionalista, que no al servicio divino de los fieles. ¿O es que si la Iglesia favorece sus tesis no está aliada con el poder y si difiere sí está aliada con él? Ya se sabe que en toda organización el máximo responsable siempre se rodea de personas afines para desarrollar mejor su cometido, y que los nombrados por el responsable cesante pongan su cargo a disposición del entrante, es lógico y natural. Hasta ahí no hay nada anormal. Pero que se monte la que se ha montado, y que el pío, católico, bueno o malo de Bono, porque circuló que se le debería negar la comunión, tercie en el asunto: eso es malo. ¿Pues que esperaba el Sr. Bono, que la Iglesia pidiera consejo a los progres o a los nacionalistas para nombrar un pastor de su gusto? No. Ahora que la Iglesia actúa de forma independiente, atendiendo a criterios pastorales – no civiles, ni progresistas, nacionalistas, temporales – vine el Sr. Bono y METE LA PATA o ENSEÑA LA OREJA – escoja lo que prefiera. Hubiera estado más progre callado. La reacción manifestada ha delatado el maridaje que la iglesia ha tenido con los nacionalistas vascos dentro de su ámbito o, tal vez, la instrumentalización que se ha hecho allí de la institución. Y si esto es así, y él lo contemplara con imparcialidad hubiera estado más cerca de ver que el nombramiento del Sr. Munilla estaría más cerca de solucionar el problema de la violencia terrorista que de ninguna otra cosa. Más todavía, se le ve la oreja. Con su expresión:"muy de derechas" y "contrario a cualquier planteamiento progresista". O sea, es socialista, pero no cristiano; por eso se manifiesta, de hecho, como lo hace frente al aborto. De palabra sabe quedar muy bien: "Soy un pecador y aspiro a seguir las contemplaciones evangélicas, porque me parece que es una de las formas de ejercer la solidaridad". Pero ¿cómo manifiesta la solidaridad con los nasciturus?. Sigue perteneciendo a un gobierno que no teníamos crisis, pero ya reconoce que tardaremos 5 años en recuperar el nivel previo a la crisis – según la FUNCAS tardaremos 10 años -, que exige pedir permiso para hacer una excursión a las jóvenes que pueden abortar sin informar a los padres, que prometía y aseguraba el pleno empleo y va a conseguir el pleno DESEMPLEO. ¿Es perteneciendo a ese gobierno como ejerce el Sr. Bono la solidaridad? Más le valiera hablar menos y actuar mejor. |
| < Prev | Next > |
|---|



